jueves, 18 de abril de 2013

El único Cristiano que nunca pierde la fe

Imagen de abc.es

Pablo Rioja | León

Cristiano Ronaldo llegó, vio y venció. Da igual la versión, chulo o humilde, feo o guapo, triste o contento, rico o muy rico, él es así, antes muerto que sin brillo. Y es que a CR le da igual Juana que su hermana, donde pone el ojo pone la bola y le gusta ponerla allí donde las arañas expanden su tejido empresarial.

Es el rey amansando fieras. Lo mismo doma leones, que hiptoniza al tigre, que caza tiburones. Y a los burros que le infieren lindezas sólo les desasna con la palabra gol. Así es Ronaldo, una máquina al servicio del fútbol, un portento que jamás se da por vencido, quizá el único Cristiano del mundo que nunca pierde la fe.

Hubo un tiempo en el que las malas caras, el exceso de protagonismo y la estupidez de quien no conoce lo que supone enfundarse la elástica del Madrid terminaron por estomagar a propios y extraños, pero nada que no se cure con un 'oyemajosiquieresserelnuevoMesíasponbuenacarayaprendeacallarte'. Y a la cuarta fue la vencida, ahora Cristiano profesa la religión blanca poniendo en práctica el primer mandamiento, ése que reza algo así como: 'Por encima de cualquier dirigente, jugador, entrenador e incluso seguidor está siempre el Real Madrid'.

Por eso ahora Cristiano es más Ronaldo que nunca, el siete le viene como anillo al dedo, juega, marca y calla, juega, marca y calla, así en un bucle infinito que le ha servido para meterse en el bolsillo a la parroquia blanca.

Cristiano Ronaldo llegó al Madrid, le costó ver lo que era el Madrid pero venció desde el principio en el Madrid. Y visto el nefasto rendimiento de perros y gatos, los fieles encomiendan sus oraciones para que su becerro de oro no se funda y cambie sus quilates por una copa nacida sólo para lucir en los estantes de unos pocos elegidos.

Pronto enterró la leyenda de que se arrugaba en los partidos grandes, la de que iba a incendiar las noches de Madrid, la de que en dos años se marcharía a otro club... y así una tras otra, partido a partido, gol a gol, carrera a carrera, por eso Liga y Copa en la buchaca se antojan poco botín, por eso la Décima ha de ser una obsesión personal, por eso cuando todo está perdido aparece Cristiano y te cambia la vida. Ponga un Cristiano en su vida.

Y es que Cristiano Ronaldo llegó, vio y venció.

pABLO rIOJA (17-4-2013)

10 comentarios:

  1. Jajajaja!!!! Muy buen artículo!!! Pero yo quiero también uno de Mesi... :p

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  2. Laura, estas quitando merito al articulo. La dedicatoria es de quien es y para quien es.
    El Cristiano que refleja Pablo Rioja no tiene desperdicio y no se puede decir tanto en tan poco. Mis felicitacione, Pablo. Ole y Hurra Ronaldo.

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  3. Ese uso y abuso del "... y es que" es una lacra en el mundo del periodismo. Mira los dos que utilizas y verás que no aportan absolutamente NADA. Si el primero lo quitas y comienzas la frase desde "A CR le da igual Juana que su hermana" comprobarás que no lo necesitabas. En el segundo igual. Podías haber citado a César nombrándole sin ese latiguillo enfermizo de la prensa de este país.

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    1. Tomo nota amigo/a, y cierto es que podría omitirse, al menos uno de los dos, aunque no creo que sea una lacra, desde mi punto de vista le da sonoridad al texto, está puesto por algo en mi caso, pero reconozco que no te falta razón.

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  4. Pura propaganda blanca. Como dice un comentario anterior muy acertado, y el de Messi????

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    1. Yo no hago propaganda, escribo mi opinión, y haré uno de Messi

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  5. Hola, Pablo, soy Sergio desde Salamanca! Veo un tono muy roncerista en esta exaltación de CR7, pero hay que reconocer que es un gran jugador...eclipsado por los Balones de Oro de Messi. Pásame más artículos que me ha gustado leer tu lado futbolístico ;) Un abrazo!

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