Mostrando entradas con la etiqueta selección española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta selección española. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de junio de 2014

Viernes 13

Fuente de la imagen: www.aldiadeportes.com

Pablo Rioja | León 

Viernes 13. Ese fue el caramelo envenenado que Brasil le regaló a España como agasajo para iniciar su particular Mundial. Si al menos hubiera sido Martes y 13 nos hubiéramos echado unas risas, pero la risa va por barrios y ayer inició una mudanza inesperada del sur de Europa a los países bajos. Toda una pesadilla que los holandeses llevaban maquinando desde el minuto 117 de aquella final.

Perdimos sí, por goleada. Y como decía Xavi Hernández "ganaremos o moriremos con nuestra filosofía". No me preocupa tanto la derrota sino cómo mea la perrita, porque el descalabro físico y mental de la segunda parte dejó al descubierto un depósito de gasolina con señales alarmantes de hallarse en la reserva.

¡Ay Silva! Tuyo fue el 2-0 y se acabó. Pero fallamos. Y cuando el tiqui-taca se queda en el vestuario nadie puede esconder nuestra alarmante falta de gol. Lo fácil es atizarle a Iker, al que le han metido en un partido más goles que en todo el Mundial de 2010, pero ayer los 'Orange' cortocircuitaron un centro del campo al que le sobra un pivote y le falta Cazorla. Así maravillamos al mundo entero en 2008.

Todo es reversible aún, esa es la buena noticia. Hay tiempo para ahuyentar nuestros fantasmas, esos que ayer se metieron en la cama de todos los españoles y que creíamos olvidados. Holanda se cobró la venganza sí, pero que no olviden una cosa, los que lucimos estrella en el pecho somos nosotros.

Algunos ya se han bajado del barco, yo me quedo con el capitán por si a la risa le da por volver. Y si nos hundimos habrá valido la pena esta gloriosa travesía. Hoy, más que nunca, PODEMOS.

pABLO rIOJA (14-6-2014) 

viernes, 30 de mayo de 2014

¿Y si ganamos el Mundial?


Pablo Rioja | León

Parece que fue ayer y sin embargo ya han pasado seis años. El verano asomaba la cabeza mientras todo un país jugaba su particular torneo en bares, sofás y escaparates. La misma sensación de alegría e impotencia de siempre, pero en aquella ocasión salió cara. Entonces empezamos a pensar: "¿Y si ahora pasamos a la final?". ¿Por qué no? Alguien ahí arriba nos lo debe. 

Un ¡Podemos! se antojó grito de guerra, entonado cada ronda con mayor sonoridad por hasta el más incrédulo. "¿Y si ya puestos, ganamos la final?"... Las torres más altas cayeron, el niño de pecho gritaba. Lo hicimos.

Pero alcanzada la gesta, quisimos más, un reto jamás logrado e imposible incluso de soñar. La cosa, como en la mejor de las historias, no empezó bien y el camino apunto estuvo de engullirnos unas cuantas veces. Aunque de nuevo la gloria se asomaba a nuestra puerta. Entonces comenzamos a creer: "¿Y si ganamos la final?"...

Dos veranos más tarde y los balcones se engalanaron de rojo y amarillo como si fuese lo más normal. Lo habíamos hecho, pero había para más, para mucho más. Sergio tenía cuentas pendientes y las saldó de un plumazo revolviendo el corazón de media España. ¿Otra vez? Alguno todavía se frota los ojos por si todo es un sueño. Entonces, sólo entonces, gritamos: "¿Y si ganamos otra vez?

 Hoy somos leyenda. "¿Y si ganamos el Mundial?"

pABLO rIOJA (30-5-2014)

domingo, 2 de febrero de 2014

Hasta siempre Luis

Luis Aragonés
Pablo Rioja | León

Fue aquel Mundial del 2006, con un Zinedine Zidane estelar al que muchos incautos habían enterrado ya, donde comenzó todo. Como siempre, nos fuimos a casa antes incluso de aterrizar, pero sembrando esta vez una semilla imperceptible para propios y extraños que sólo mi admirado Andrés Montes supo atisbar. De sus labios surgió el tiqui-taca.

Y aunque tú fuiste el hombre elegido por los dioses para cambiar de ubicación el Olimpo futbolístico, nunca le estaré lo suficientemente agradecido a Ronald Koeman, por aquel entonces incendiario entrenador del Valencia F.C., que sacó de un plumazo a David Albelda de tu esquema. Toda gesta ha de tener sus villanos.

Con Albelda defenestrado, te viste en la necesidad de sacar conejos de la chistera casi en cada partido. Durante la Eurocopa del 2008, pasamos del inútil doble pivote en el centro del campo al rock and roll de esos locos bajitos nacidos para convertirse en leyenda. Una historia que hoy los niños quieren escuchar cada noche antes de dormir.

Y así, como que no quiere la cosa, nos condujiste hasta los cuartos de final, la única final que sabíamos alcanzar. Recuerdo que tras el gol de Fábregas todo un país se levantó del letargo, ciao Italia, nos vemos dentro de 4 años. Rusia, revelación del torneo que había dejado por el camino a la favorita Holanda, sería la siguiente. Aquel partido iba a mostrarle al mundo que el vals podía bailarse sobre un terreno de juego.

Cambiaste el rumbo, malcriaste a las nuevas generaciones haciéndolas creer que España juega finales cada dos años, inventaste un sistema que todos querrían imitar, y sobre todo, taladraste el cerebro de los futbolistas españoles con un concepto que sólo los grandes sabían poner en práctica: ¡Ganar, ganar y ganar!

Con razón te llamaban sabio.

Gracias por dejarme soñar que mi país era campeón de Europa.

PD: No luis, no. Alemania aún no nos lo ha perdonado.

pABLO rIOJA (2-2-2014)

lunes, 1 de julio de 2013

Volveremos


Fuente de la imagen: lavanguardia.com
Pablo Rioja | León

Hoy más que nunca ES-PA-ÑA. No fue el día, no salió nada, pero es para estar orgulloso, este equipo es leyenda viva y tiene cuerda para rato. Brasil tendrá que esperar, hemos tomado nota. 

Sin ser ventajista, creo que una vez consigamos el billete directo hacia la revancha de 2014 habrá que ir dando chapa y pintura a una selección cuyo motor principal, Xavi Hernández, -el mejor jugador español de todos los tiempos- se está quedando sin caballos. Es clave en el sistema, pero necesita un recambio de garantías para dosificarle.

Lo de Arbeloa ya es harina de otro costal. No entiendo cómo un jugador que no sabe atacar ni jugar bien la pelota es titular en el Real Madrid y mucho menos en la selección. También pienso que nos falta gol, mucho gol, y ni Torres, ni Villa, ni Soldado ofrecen garantías.

Felicitar también a la canarinha, tenían el cagómetro disparado desde que comenzó el torneo y ayer se despacharon a gusto merced a un Neymar descomunal y a un ritmo de juego imposible de anular. Pero estoy convencido de que la diferencia entre ambos equipos no es de 3-0.

He de reconocer que llevo echando de menos a Xabi Alonso toda la competición, nadie achica agua como él en los momentos complicados ni tiene su perfecto pase en largo para romper con la monotonía del toque en corto de vez en cuando.

Pero insisto en alabar a España, con algunos golpes mágicos del marqués Vicente se antoja difícil que no nos plantemos en semifinales del próximo mundial. Al tiempo. Aunque ojo, Italia nos dio un repaso táctico y Brasil otro, recapacita Del Bosque.

(1-7-2013)

viernes, 28 de junio de 2013

España, otra vez en la final


Fuente de la imagen rtve.es
Pablo Rioja | León

Italia, otra vez Italia, bendita Italia, la única selección del mundo capaz de ganar partidos sin tirar a puerta, y eso que ayer, mientras la gasolina aguantó, tutearon a una España aparentemente fundida pero con litros extra en la reserva.

Cuarta final consecutiva, en un torneo menor sí, pero con la canarinha y todo un país en contra. ¡Brasil asustada porque el rival es España!!! Por favor, ¿alguien puede despertarme del sueño? Es curioso porque uno recuerda a selecciones míticas como el Brasil del 70, la Italia del 82 o la Alemania del 90 y piensa que esta España, nuestra España, será recordada como la España del 2008, la del 2010, la del 2012 e incluso más allá.

Llegará el momento de perder lo sé, pero hemos inventado una filosofía que debe mantenerse pase lo que pase, un modelo que muchos tratan de imitar pero sólo España es capaz de ejecutar. Y no nos engañemos, desde Aragonés a Del Bosque los locos bajitos llevan siempre la batuta pero el sistema evoluciona y se adapta a las necesidades. Del pivote, al doble pivote, al falso nueve, a jugar con o sin bandas, con presión arriba... ¿con Javi Martínez de delantero? Vicente, ya escribí una vez que tienes estrella, todo lo que haces te sale bien.

Pero volvamos a Italia, otra vez Italia, bendita Italia, la única selección del mundo capaz de meterse en todas las rondas finales como que no quiere la cosa, jugando mal pero pasando casi siempre, hasta que la historia dijo basta y se cobró con intereses el codazo de Tassotti a Luis Enrique, imposible de olvidar, ahora nos toca reír a nosotros. La mismísima suerte nos sonríe, otra vez en los penaltis, otra vez Buffón y Casillas, otra vez con el corazón en un puño y sí, otra vez salió cara.

Me gusta que incluso en los malos días de Xavi e Iniesta, donde antes caeríamos sin más dilación, ahora seamos capaces de aguantar el chaparrón, sobreponernos y salir adelante airosos, uno no se convierte en leyenda sin sortear gestas como la de ayer.

Y bendito banquillo, salga quien salga mejora lo que ya hay y aporta soluciones que terminan por descolocar a cualquier rival. Pero Italia no es cualquier rival, tiene cuatro de esas estrellitas en el pecho y sólo muere matando.

Por eso Italia, otra vez Italia, bendita Italia, cruzarnos contigo en el 2008 cambió el final del cuento, el banquete sirvió perdices y desde entonces cada vez que te cruzas en el camino lo que otrora era una pesadilla ahora sabe a gloria.

Este verano millones de españoles volverán a retrasar sus vacaciones unos días porque sí, España también juega esta final.

pABLO rIOJA (28-6-2013) 

lunes, 17 de junio de 2013

No quiero despertar

COPA CONFEDERACIONES 2013 | ESPAÑA A LO SUYO
Fuente de la imagen: Yahoo.es
Pablo Rioja | León

A nadie le amarga un 'Iniesta', aunque sea en domingo a las doce de la noche. Uno se acuesta con ese regusto entre los dientes consciente de que sólo dormirá, porque el sueño ya lo ha gastado entero viendo a su selección bailar un valls cada vez más perfecto.

Dos Eurocopas y un Mundial después, a priori daba pereza esta competición, quizá por la falta de prestigio, o porque ahora nos van las grandes citas, pero chico, qué quieres que te diga, lo que antes era un marrón, ahora se ha convertido en un espectáculo al que ningún español con al menos dos décadas de existencia se acaba de acostumbrar.

Y con todos los respetos, da igual quién se ponga por delante, porque si la cosa va medianamente bien terminará por convertirse en espectador VIP. Como ayer Uruguay, toda una campeona de América que se resignó a la pataleta al grito de: ¡Oye mamá, es que esos niños de ahí no me dejan jugar!

Quiso Vicente hacerle un guiño al mágico sistema que lo empezó todo hace ya un lustro, por eso a falta de Xabi Alonso colocó a esos locos bajitos que, cual trileros, te enseñan el balón un segundo y cuando quieres olerlo está ya en la otra punta del campo.

Lo pistonudo es que hay recambios para dar y tomar. Bendito sistema, no se puede ganar siempre, pero jugando así siempre se podrá ganar.

(17-6-2013)

lunes, 2 de julio de 2012

SOMOS LEYENDA


Toda historia tiene su principio, su final. Toda leyenda se gesta a base de sufrimiento, de honor, de fortaleza. La de la selección española comenzó a forjarse hace cuatro años, ante Italia sí, porque nada en esta vida es casual, porque todo círculo posee su cuadratura y la nuestra encontró su particular paradoja de penalti, enviando a la red complejos, pesadillas y fracasos. Como casi siempre, el tiempo de ganar se palpaba ya en el corazón patrio, pero esta vez también se abría hueco en la cabeza.

Aquella Eurocopa de Austria y Suiza se inventó que jugando a jugar, a mimar, a saborear la pelota, se podía maravillar a todo un continente, pero sobre todo fue el fiel reflejo de que humildad, sencillez y equipo casan cuando a unos pocos les da por convertir lo raro en normal. 

El pasado 10 de junio, varios episodios después, volvía España a enfrentarse con su pasado, como si nada de lo conseguido tuviera aún un gramo de valor, y de nuevo el caprichoso cuento escribía en líneas rojas que la azzurri se tornara fantasma. Allí descubrimos el significado de ser marqués, qué digo marqués, príncipe de Asturias, impávido, sereno ante la crítica, mas necio en sus decisiones. ¡Bendita necedad!

Comenzamos entonces a cocinar un biscotto envenado y, como suele ocurrir en estos casos, los otrora vendedores de humo se bajaron del carro a la espera de un accidente que tarde o temprano habría de llegar. Pero por suerte el postre se sirve al final. Antes, como que no quiere la cosa, nos comimos la cresta y hasta al gallo, 'injustiça' incluida. Casillas y Cesc en un bucle interminable -uno para, el otro asiste, uno para, el otro mete el quinto, uno para...-, Ramos vestido de emperador e Iniesta, mi querido Iniesta, en el papel de antihéroe. ¿Alguien da más?

Pues sí, estos locos bajitos siempre dan más. Y de nuevo Italia, la madre de las batallas, y otra vez la historia llamando a la puerta, nunca les hemos ganado en partido oficial. Entonces, sólo entonces, el fútbol trasciende más allá del espíritu, los corazones palpipan al unísono mientras el desaparecido Xavi llama a la puerta del castillo para convertir la guerra en sinfonía. Cuatro, uno por cada estrella italiana. Y de repente pruebas el biscotto y hasta te gusta.

Toda historia tiene su principio, su final. Toda leyenda se gesta a base de sufrimiento, honor y fortaleza. Sí, hubo dos con tres, sí, puede que nuestro final aún quede lejos.

Y sí, SOMOS LEYENDA.

pABLO rIOJA (2-7-2012)

jueves, 28 de junio de 2012

¿Para qué queremos un nueve si tenemos a Cesc?



Jugamos regular tirando a mal, sí, con el tiqui taca en barbecho, sin profundidad y la sensación de que la estrella de Del Bosque no sería suficiente esta vez. ¿Y qué más da? Que le pregunten a los italianos si se acuerdan de cómo ganaron cuatro mundiales, dos de ellos (1934 y 1938) seguidos. Por cierto, espero que no tengamos que acordarnos del ayuno voluntario de biscotto.

Estamos en la final, la tercera consecutiva, una estampa que empieza a ser habitual, como lo es ver a Casillas parando penaltis o a Cesc metiendo el quinto. ¿Para qué demonios queremos un nueve si te tenemos a ti? Lo de ayer fue un Deja Vu, una broma macabra que ya nos gastaron hace cuatro años en cuartos, aunque entonces nadie imaginaba lo que el destino tenía diseñado para un país que, Eurocopa y Mundial después, sigue peor de dinero que de rodillas, pero con esa droga llamada fútbol como calmante al menos por una noche.

Menos mal, querido Fábregas, que llegabas lesionado a la concentración y con pocos visos de jugar, porque desde entonces te convertiste en falso nueve, empataste ante Italia, marcaste contra Irlanda, abriste la cerradura croata y te emperraste en lanzar el último, que las cosas que funcionan no se deben tocar. ¿Le darás el pase de gol a Iniesta en la final?

¿Cómo ha cambiado el cuento eh? Caperucita es ahora la señora de Feroz, a los tres cerditos les expropiaron sus viviendas y están sentados en el banquillo por el Caso Malaya mientras Luis Enrique, Salinas, Arconada, Zubi, Morientes o Raúl reciben redención junto a otros cuarenta y tantos millones de españoles cansados de agachar la cabeza.

El próximo lunes la prima volverá a atragantarnos el alma, hoy, pase lo que pase el domingo, ya hemos hecho historia, pero si ganamos la final amigos míos, si se nos ocurre volver a ganar la final, entonces seremos leyenda. Seamos leyenda.

pABLO rIOJA (28-6-2012)

viernes, 22 de junio de 2012

La estrella de Del Bosque


LA ESTRELLA DE DEL BOSQUE

La verdad Vicente es que tienes estrella, tu pecho ya la lucía orgulloso incluso antes de ganar la copita esa dorada. Oye, que sacas un nueve mentiroso contra Italia y te mete gol. Que pones un nueve verdadoso ante Irlanda y te mete gol. Que luego sacas otra vez al mentiroso y te mete gol. Que quitas al nueve verdadoso cuando nos jugamos el pase a cuartos y contra corriente no sacas al mentiroso sino a Navas y va y te mete el gol del triunfo, en una jugada curiosamente iniciada por el nueve mentiroso que hacía escasos minutos acababas de sacar.

Vamos, que te da por alinear a Toni Grande como lateral derecho y hasta te pone un centro al área en condiciones. Algunos sectores sectarios casi te dilapidan por tener la osadía de sumar más puntos que en la primera fase del Mundial 2010 (7 contra 6) por meter más goles (6 contra 4) y por recibir menos (tan sólo 1 contra 2). Ay Vicente, Vicente... buena intención y mala gente la que te rodea cual pitón dormida a la espera de un tropiezo, un desliz, un flirteo con la libertad para morder tu historial, tirarlo por la taza del W.C. y poner en tu epitafio 'aquí yace un marqués que nos hizo campeones del mundo, aunque cualquiera lo hubiera hecho con esa plantilla'.

Ya dije hace tiempo que el periodismo deportivo de este país huele a rancio tirando a podrido, se salvan tres contados. Es esofagante tanta tertulia desde primera hora de la mañana, tanto docto de la redundancia y tantos plastas a la búsqueda y captura de una desestabilización que engorde las ventas. Todo son intereses, no prima la verdad, el respeto a una trayectoria, sólo el cainismo propio de quienes han de mantenerse en el puesto a costa de lo que sea. Cansa, en serio. Si no hay tarta para todos comeos entre vosotros, pero no al respetable.

Cierto es que no es santo de mi devoción el doble pivote, jugar sin delantero o que no creas en la mayoría de los suplentes, algunas decisiones me recuerdan a los ataques de entrenador de Guardiola, pero mientras mi mente siga recordando el minuto 116, a un tal Iniesta de mi vida, a San Iker, tiburón Puyol, Xavi o David Villa, mientras el corazón me siga dando un vuelco cada vez que vea la jugada previa al gol de todos los españoles, mientras pueda lucir mi bandera en el balcón, tendrás mi respeto y admiración. Porque tu estrella, querido Vicente, será por siempre la de todos.

pABLO rIOJA (22-6-12) 

jueves, 14 de junio de 2012

España-Italia, cuestión de cerebro

Empatamos sí, somos patéticos. Esta frase martilleó anoche los cerebros de millones de españoles después del debut de España ante curiosamente una selección que si mal no recuerdo tiene cuatro estrellitas en su escudo, nada una nimiedad. Ya lo venía diciendo la prensa deportiva a lo largo de la semana, Italia es una banda, sólo tienen a Pirlo, vienen de perder contra Rusia el último amistoso, victoria segura. El nueve Torres, el nueve Negredo, el nueve Raúl... decían. Bueno, un aplauso para todos ellos, acertaron una cosa, Pirlo era el mejor, porque después de jugar andando todo el partido se sacó un pase antológico que supuso el 1-0.

Empatamos sí, comienzan las dudas. Esta frase martilleó anoche los cerebros de millones de españoles que tras el debut de la Roja se empacharon de webs, tertulias estériles y opiniones que nadie ha pedido pero que los medios te sirven en bandeja de plata por si acaso te diera por pensar. Decían: Horrible del Bosque por no meter a un nueve, despistó a todos menos a Italia, el campo era impracticable, faltan extremos, Cesc titular?... Otro aplauso. Salió el nueve y falló tres goles, Cesc hizo el empate. ¿Esta selección que vestía ayer de azul y nos hizo el favor de jugar contra nosotros es la que tiene cuatro estrellitas bajo el pecho no?

Empatamos sí, qué falta de respeto. Esta frase martilleó anoche los cerebros de millones de españoles que en 90 minutos pasaron del 'yo soy español, español, español' al 'somos una banda, no pasaremos ni la primera ronda, si ya te lo dije Jose...' mientras retiraban las banderitas que horas antes colgaron orgullosos en sus balcones. Los mismos periodistas que alabaron el nabo que recibió en 2010 del Bosque por conquistar una estrellita para el pecho español, querían ayer metérselo por el culo y fichar a Mou para dejarse de tikis takas y colocar a Kedhira en el centro del campo. Una cosa ¿Estos mafiosos amaña partidos de Italia son los que ganaron el Mundial de España, los que se mearon en Salinas, Luis Enrique y CIA y contra los que tampoco ganamos en cuartos de final de la pasada Eurocopa?

Empatamos sí. Esta frase no martilleó anoche el cerebro de quien tiene cerebro.